Page 12 - reencuentro
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—¡Joder! —exclamo en voz alta, sin poder reprimir la
expresión.
Las mujeres de esta familia parecen maldecidas por
algún conjuro maligno. No damos una a derechas. Mi
tatarabuela estuvo encerrada y casi enterrada en vida. Mi
bisabuela fallece al dar a luz a mi abuelo. De mi abuela
conozco muy poco porque de estos temas no se hablaba en
mi casa. Espero que este Diario me brinde la oportunidad de
ampliarlos. ¿Y de mi madre? ¿Qué puedo añadir de nuevo
sobre ella? Es verdad que he descubierto nuevas facetas de
ella, pero eso no impide que mi recuerdo la encuadre como
una persona triste, viuda desde muy joven y con la necesidad
asfixiante de salir adelante con una hija pequeña.
No he leído mucho aún, pero se me antoja que la
personalidad de mi bisabuelo fue muy distinta a la de su
padre. Los grafismos de su escritura indican una
predisposición a la inestabilidad. Sus formas son
tremendamente redondeadas y se combinan con letras de
rasgos sesgados y constantes.
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