Page 4 - la génesis de los dioses menores
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Capítulo 03.
Mullhouse salió para comunicar a Dorothy que iban a
tener que alargar el horario de la reunión. Eso no la
sorprendió. Sin embargo, lo que sí que la dejó sin saber qué
contestar, fue cuando el Presidente le ordenó que no entrara
en la Sala de Juntas sin haber solicitado permiso antes por
vía telefónica. Ella no supo cómo tenía que tomarse esa
comunicación. ¿Es que ya no contaba con la confianza de
la que siempre había disfrutado?
El Presidente regresó al interior de la sala de reuniones
y ella se quedó con aquella cara de tonta que tanto odiaba
de ella misma. Dorothy pensó, a título de inútil consuelo,
que ella ya había advertido que algo raro estaba pasando
esta vez. En ninguna de las otras ocasiones había oído los
gritos que había podido escuchar esta tarde. Lo del día de
hoy habían sido gritos y discusiones fuera de lugar. ¿Acaso
no se trataba de una reunión de auténticos vividores,
disfrazados de científicos, que jugaban a explicar sus
intrascendentes investigaciones rebozándolas de
pretendidos matices ecológicos para así poder enmascarar
sus innegables pérdidas de tiempo y transformarlas en
arduos trabajos en aras de salvaguardar y defender a toda la
humanidad?
En el interior de la Sala de Juntas, un signo proyectado
en la pantalla centraba toda la atención de los presentes.
Hacía más de tres horas que se debatía y discutía sobre él.

