Page 11 - el otro foco de la hipérbola
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Capítulo 19.
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—No pretenderás que Jennie os reciba con las
manos vacías. Eso no va con ella. Deberías saberlo
querida amiga —contestó Mike sonriendo.
—Espero que no haya preparado mucha comida
—intervino James en la conversación—. Estamos
destrozados. Hemos salido a las diez de la mañana del
hotel de New York y no hemos parado todavía. Hemos
comido varias veces sin orden ni control. Supongo que
es normal en estos viajes. Oye Mike, Tawnee ha
preguntado cuanto nos falta para llegar y aún no la has
contestado.
—En unos diez minutos llegaremos a San Gil.
Después otros veinticinco hasta llegar a nuestro
destino final, la ciudad de Barichara. Calculo que
llegaremos alrededor de la una de la madrugada. La
hora perfecta para volver a cenar. Aquí aprenderéis a
saber disfrutar de la noche. La noche es el descanso y
el remanso de todas las pasiones, de las buenas y de las
malas. La noche es la hora de los dioses, ¡queridos
míos!

