Page 8 - el murmullo de las aguas bravas
P. 8

Los dos se acercaron hasta el camastro. Servan se

                         arrodilló junto a Pierre y pudo constatar que respiraba.

                         Lo hacía con dificultad pero respiraba.


                                —¡Vive! —fue la única reacción que pasó por su
                         mente.



                                Pierre  estaba  tapado  hasta  el  cuello.  Su  rostro
                         tenía  infinidad  de  cortes.  Tenía  los  ojos  en  blanco.

                         Servan estaba convencido de que no le veía y de que
                         tampoco era consciente de su presencia. Sin embargo

                         Servan  se  equivocaba.  Pierre  había  conseguido
                         desarrollar una alta resistencia al dolor después de sus

                         crueles experiencias en la abadía. En aquel momento

                         su  cuerpo  no  sentía  dolor  porque  su  mente  había
                         secuestrado  la  recepción  de las ondas  nerviosas  que

                         tenían  que  hacer  llegar  esa  sensación  a  su  cerebro.
                         Había llegado a dominar a la perfección este estado

                         pseudo catatónico que le permitía sumergirse en una

                         burbuja que lo absorbía todo pero que era totalmente
                         impermeable en el sentido contrario.


                                Las  heridas  del  rostro  de  Pierre  habían  sido

                         cauterizadas  con  un  empaste  de  hojas  de  salvia

                         machacadas. Las heridas no sangraban pero seguían
                         abiertas.  Servan  que  era  un  perfecto  conocedor  del

                         tema, por sus numerosas riñas en su juventud, llegó a
                         la conclusión de los cortes eran muy recientes y eso le

                         confirmó          la      teoría       que       había        elucubrado
                         conjuntamente  con  su  hermano  Gilbert.  El  fugaz

                         pensamiento en la persona de su hermano le hizo caer

                         en la cuenta de que no sabía nada de él. No le veía
                         desde que les separaron en la entrada del monasterio.
   3   4   5   6   7   8   9   10   11   12   13