Page 10 - el perfume del azahar
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Capítulo 13.
. . . / . . .
Diego Palacios no terminó la frase. La mirada de
Eliana se lo impidió al tiempo que soslayadamente la dirigía
y señalaba la funda estuche de la cámara de fotos.
—De acuerdo —aceptó el andaluz captando e
interpretando claramente el mensaje de Eliana.
—Y usted sargento, no se levante de esta mesa y quédese
vigilando nuestras maletas y el portafolios hasta que
nosotros dos volvamos —añadió Eliana, con una falsa
sonrisa en su rostro.
—¿Con qué objeto? —pidió Quesada.
—Quiero descubrir si alguien nos está vigilando. Usted
esté atento a cualquier reacción que pueda producir el hecho
de que un hombre entre en el aseo de señoras. A la mayoría
les pasará desapercibido, pero no para quien pueda estar
observándonos.
Dicho esto, Eliana cogió su bolso, dio media vuelta y se
encaminó con paso firme hacia los aseos de señoras.

