Page 7 - la leyenda de las calaveras de cristal
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Capítulo 15.










                         El  cardenal  Cesarinni  había  recibido  a  Olga

                  Cherniakova con el semblante muy serio. Ella sin embargo,
                  parecía  no  querer  darse  cuenta  de  esta  circunstancia  y

                  actuaba con total naturalidad. Olga había escenificado su
                  entrada en escena a la perfección. Había penetrado en la

                  suite del cardenal vestida con un abrigo de pieles que le
                  cubría desde la cabeza hasta casi los pies. Su primer gesto

                  había dejado perplejo a Cesarinni, porque había sido ella la

                  que le había ofrecido a él, la mano derecha para que se la
                  besara.  El  cardenal  no  reaccionó.  Ella  aprovechó  el

                  momento para quitarse el abrigo y comenzar a ofrecer una

                  muestra de su particular belleza. El vestido que lucía era de
                  color azul cielo y daba la impresión de que era lo único que

                  ella llevaba encima. El estudiado juego de transparencias
                  permitía entrever con claridad sus curvas en algunas partes

                  de su cuerpo y en otras tan sólo adivinarlas.


                         El cardenal había empezado a cambiar el semblante

                  ante esa visión casi paradisíaca. Ataviado con un impecable
                  traje gris, lucía el alzacuello con gran porte y distinción. Sin

                  haber  mediado  todavía  ninguna  palabra  entre  ambos,
                  Cesarinni le ofreció el brazo para llevarla hasta la lujosa

                  mesa en la que estaba preparado el champagne francés y el
                  caviar ruso.
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